El neoliberalismo transformó
la famosa frase de Vanson Du Gournay cuando decía: “déjale trabajar,
déjale pasar”, convirtiéndola en una frase más concisa y que radicaliza,
aún mas la discriminación dentro de la economía del mercado, y es como
si dijera: “deja al occidente trabajar, deja que la mercancía pase”,
con todo lo que ello conlleva a nivel de los derechos básicos del ser
humano quien está fuera del centro de control.
Los gobiernos
norteamericanos, sin distinción, consideran al espacio latino-americano
como si fuera el patio trasero donde pueden plantar todo lo que les
plazca, haciendo fracasar los intentos de independencia o de variar los
centros de influencia. No se detuvieron a la hora de embargar
al ejemplo cubano de una manera que no le permitía más que encerrarse,
favoreciendo la represión interna para hacer de él, un ejemplo contrario
a las ambiciones del continente para la libertad. A pesar de todo ello,
la lectura neoliberal comenzó a desmoronarse por su impotencia a la hora
de ofrecer suficientes respuestas para tratar y enfrentarse a las crisis
del continente. Y después de ver más de una forma de agonía que se
manifestaron en algunos casos en cambios de líderes, seguidos por golpes
de estado rápidos, más rápidos que los que tuvo Siria a finales de los
años cuarenta, aparecieron nombres y visiones políticas más compactos
que los de la izquierda tradicional, aportando la experiencia de ésta,
con una renovación crítica y, permitiendo la producción local de un
ejemplo de gobierno que facilitase la vuelta de sus países a la historia.
En este sentido, los acontecimientos del 11S en EEUU, marcaron el inicio
de un desvío histórico, al transferirse el centro de atención e interés
de este país a lo que llaman el Gran Oriente Medio y a la guerra contra
el terrorismo, orientándose las lupas norteamericanas, al mundo islámico.
“Este momento histórico”,
tomando de prestado esta expresión apreciada por Hegel, primero y por
Marx después, no fue
despreciado por los pueblos que
anhelaban su libertad, por la cual, trabajaron desde la época de la
revolución bolivariana, la mexicana y los movimientos de liberación y
resistencia contra las dictaduras de distinta índole, y hasta el día de
hoy. Recuperaron desde lo más profundo de la memoria y de la historia,
en aras de fortalecer el nuevo lanzamiento hacia la liberación, la
anticipada traducción de la declaración de derechos del hombre y del
ciudadano, cinco años después de su edición como respuesta al retrasado
régimen español, Simón Bolívar, y su movimiento de liberación con una
visión latino-americana unitaria, el movimiento negro de Haiti hace más
de dos siglos, el ejemplo de la Gran Colombia hace 190 años (Colombia,
Panamá, Venezuela y El Ecuador) como un ejemplo para unificar al
continente, comprender los puntos débiles de la experiencia cubana,
aprender de la cultura occidental y enriquecerla para adecuarla a la
realidad latina, fortalecer los derechos políticos y civiles para poder
trasladarse desde la democracia representativa, a la democracia
participativa con una dimensión social que permita menguar los espacios
de pobreza, enfermedad e ignorancia, tratando de construir estructuras
paralelas a las empresas económicas que soportan a la hegemonía de EE UU,
partiendo desde la necesidad de una existencia múltiple que permita
enriquecer la existencia del hombre y rechace cualquier unilateralidad
mesiánica y salvadora. Librarse del complejo sobre la superioridad del
ejemplo occidental y la necesidad de inventar respuestas prácticas a los
problemas reales, sin copiar ni suprimir.
Las múltiples visiones y
horizontes que existen entre Brasil, Chile, Venezuela, Bolivia, El
Ecuador o Nicaragua, aparecen como materia prima que producen, al
dia de hoy, una nueva cultura múltiple a nivel del continente. Y al ser
el ejemplo venezolano, quien pudo distinguirse por varias propiedades
que unen las ambiciones por el cambio y las crisis que éstas producen en
el continente, sería bueno detenernos ante ello:
Venezuela Bolivariana:
Todas las acciones del joven Hugo Chávez, el
presidente ciudadano, se ligaron a la experiencia de Simón Bolívar
(1783-1831), quien había librado hace dos siglos del colonialismo
español, a seis entidades políticas establecidas al día de hoy (Bolivia,
Colombia, Panamá, Venezuela, Ecuador y Perú), importando una serie de
principios revolucionarios de la Europa de aquellos tiempos, hacia
América-Latina. Se inspiró en la idea de la liberación multirracial y
cultural, a través del movimiento de liberación negro en Haiti, además,
de la experiencia de la izquierda radical venezolana. Y debido a más de
una amarga experiencia, es extremadamente cauteloso frente al partidismo
que le causó al pueblo, en distintas etapas, más de una frustración,
entonces, era necesario devolver a cientos de miles de ciudadanos a
creer en la participación política de la que fueron apartados en algunas
ocasiones y, de la que se apartaron por voluntad propia en otras. Además,
era necesario concretar las prioridades de la reforma que podían
permitir una convivencia entre los diferentes componentes de la sociedad.
Por eso, uno podría sorprenderse al ver que la experiencia cubana en sus
inicios (acabar con el analfabetismo, reducción de alquileres,
nacionalizar las eléctricas y asentar la reforma agraria en cinco años)
no ha sido la referencia para Venezuela, aunque acabar con el
analfabetismo y garantizar la seguridad social estaban entre las
prioridades de Hugo Chávez, pero también lo estaban la lucha contra la
corrupción, garantizar la libertad de expresión, organización y reunión,
así como, la transparencia de los procesos electorales y la creación de
espacios de participación popular donde se trabaje para, garantizar los
derechos básicos del ser humano como base de la constitución Bolivariana.
Es posible que no estemos exagerando si
consideramos que la constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, es el primer y más importante logro de esta experiencia. Esta
Constitución, considera a Venezuela como un estado democrático y social,
un estado de derecho y justicia que valora los derechos del hombre como
una referencia central, considerando al espacio geográfico-nacional, una
zona de paz donde no se pueden instalar bases o instalaciones militares
extranjeras (artículo 13).
Considera a la enseñanza como derecho del hombre y
un deber social básico, democrático, gratuito y obligatorio que ha de
asumir el estado (articulo 102)… También lo es la sanidad (artículo 83),
la seguridad social (artículos 86), la vivienda (artículo 82), el
trabajo (artículo 87) y garantizar los derechos de las personas con
necesidades específicas (artículo 81).
Existe una parte para los derechos culturales y
educativos, derechos económicos, derechos de los indígenas y derechos
medioambientales.
Los derechos humanos consagrados en convenciones
internacionales y regionales no pueden ser derogados aun en el caso del
estado de excepción.
Los poderes públicos independientes son cinco: el
ejecutivo, el legislativo, el judicial, el electoral y el poder del
ciudadano (éste último se recoge entre los artículos 273 a 279 de la
Constitución). Se han celebrado desde la elección del actual presidente
en 1998, once procesos electorales, distinguidos por su honestidad y
transparencia, el último, fue el pasado 3 de Diciembre de 2006, donde se
reeligió al presidente Chávez para un segundo mandato con un 62% de los
votos y donde la participación fue superior al 75% del volumen
electoral.
El actual presidente, así como la corriente que le
apoya, fueron víctimas de los medios de comunicación venezolanos
sometidos a aparatos económicos y financieros contrarios a su proyecto.
Trató de librar a los medios de lo que se podría llamar: desviación del
cuarto poder, que en muchas ocasiones, se habían alzado como una
herramienta de difamación y calumnia anti-ética en contra de sus
adversarios y, con una ausencia casi total de cualquier tipo de
interpelación judicial. Por eso, se legisló una nueva ley de prensa que
garantiza una total libertad para los periodistas y prohíbe la
incitación a la guerra, atacar a la tolerancia religiosa y étnica y
condena a la discriminación.
Hasta el dia de hoy, la prensa escrita está en
manos de la oposición. Existe un solo canal de televisión favorable a la
corriente del presidente, mientras, hay varios canales para la oposición.
No existe en el país ningún caso de detención arbitraria o
administrativa.
No era fácil para el ciudadano Chávez, como gusta
llamarle los que le quieren, luchar contra la corrupción y la burocracia
calcificada donde domina el amiguismo, el clientelismo y unas redes
mafiosas variopintas. En muchos de sus proyectos de reforma, necesitaba
de elementos de fuera del aparato para agilizar la necesidad de la
reforma, y ofrecer así a los ciudadanos, sus derechos succionados,
particularmente, el derecho a la salud y a la enseñanza, sobre todo, en
las zonas apartadas del país y en los barrios pobres. Así fue como se
contrató a sesenta mil médicos cubanos para construir un centro de
cuidados sanitarios y hasta que se faciliten cuadros médicos locales.
Además, existe un proceso para hacer participar a
la gente en la administración de sus asuntos a través de miles de
células bolivarianas, asambleas populares, nuevos sindicatos,
asociaciones de mujeres, estudiantiles, comités de tierra urbana y
agrícola y decenas de cooperativas que hacen de Venezuela de la década
del 2000, una sociedad dinámica y activa.
El registro de los logros de estas agrupaciones
sobre el terreno, requiere de un amplio estudio. He podido seguir las
actividades de varias agrupaciones, siendo éstas, una verdadera
expresión de los comités no gubernamentales que se basan en sus propias
iniciativas, concretando las misiones y los medios locales. La eficacia
y los resultados varían según las zonas, los cuadros y la comprensión
del concepto nuevo del Estado que rechaza el principio de tutela y,
depende en la participación para la toma de decisiones y lucha sin
tapujos contra la burocracia y la corrupción. Es notable el gran rol de
la mujer en estas iniciativas, así como la presencia de diferentes
componentes culturales y étnicos del país. El Instituto Nacional de la
Mujer estableció miles de puntos de encuentro en todos los Estados para
sensibilizar a las mujeres sobre las distintas formas de violencia
doméstica y laboral, recordándoles sus derechos y organizándolas para
poder conseguir los pequeños préstamos públicos que las permiten ser
activas e independientes en la economía.
Los derechos del ser humano y la democracia, están
en el centro del proyecto bolivariano, ya que, se considera que el
socialismo del siglo XX fracasó por la falta de democracia y por la
falta de una participación directa de los ciudadanos. He ahí, las
últimas elecciones fueron un ejemplo de honradez y transparencia, donde
se puso en marcha la votación electrónica fortalecida por la toma de
huella digital para distinguir cada voto, revisado por urnas paralelas
con papeletas y con la presencia de los representantes del pueblo y de
los candidatos en cada colegio electoral durante la votación, el
escrutinio y la revisión. Estas elecciones marcaron el inicio del
triunfo de la idea del poder electoral independiente, cuya honestidad y
credibilidad, sobrepasan al ejemplo occidental, teniendo en cuenta la
introducción de los medios tecnológicos modernos para fortalecer la
democracia.
Sin duda alguna, la experiencia venezolana vive sus
momentos más críticos por estar en una transición delicada que conlleva
muchas incógnitas. Hugo Chávez había heredado un país que vive desde
hace más de cuarenta años del petróleo que representa el 50% de la
recaudación por impuestos y el 80% de las exportaciones, y a pesar de la
fertilidad de sus tierras y riqueza de sus recursos naturales, importa
el 70% de sus necesidades alimenticias. Con todo ello, Venezuela es el
quinto pais con mayor reserva petrolera y las estimaciones de los
recursos naturales del subsuelo son suficientes para cubrir ampliamente
las necesidades de la poblacion. Así también, se han establecido las
bases de un estado de derecho que respeta los seis derechos del ser
humano (economía, social, cultural, política, civil y medioambiental),
devolviendo la confianza en la política y la participación de millones
de seres humanos en ella. Y gracias a la ausencia de una ideología
bloqueada, la política recupera su capacidad de creación y renovación, a
pesar de los obstáculos internos y los desafíos externos.
Lo que llama la atención, en medio de los centros
del cambio latinos, es que esta experiencia no sufre de cualquier
complejo y está lejos de los grupos de presión europeos o
norteamericanos, donde estos grupos se ubican dentro del bloque
contrario al cambio, debido a sus intereses y sus vínculos con la
mentalidad de la hegemonía unilateral. Por esta razón, encontramos al
bloque favorable al cambio más cercano y comprensivo hacia las causas
árabes y hacia el sufrimiento de los pueblos del sur. Este bloque de
cambio, está más capacitado para construir puentes de diálogo, coordinar
y crear redes con las partes que expresan las diferentes resistencias
civiles en el mundo árabe.
¿Acaso, no es hora ya para que intelectuales,
juristas y demócratas árabes salgan del centro de la referencia
ideológica semi mecánica, basada en el ejemplo occidental de democracia,
y pasar directamente hacia los países del continente latino-americano
donde abundan las experiencias más genuinas y que no están cargadas con
complejos de inferioridad ni de superioridad, y que tampoco requieren de
un certificado de buena conducta?
*Intelectual árabe-sirio residente en Francia.
Portavoz de la Comisión Árabe de Derechos Humanos y Presidente de la
Oficina Internacional de ONGs Humanitarias.